Domingo, 20 Agosto 2017
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Quedarse con el sentir del sentir

Atender a lo que el cuerpo siente, aun cuando pueda ser un sentir superficial, y quedarse con el sentir de ese sentir es una puerta a la paz, a la quietud, al silencio; una puerta a descubrirse interiormente, a acercarse a algo menos objetivo y limitado.

El sentir del cuerpo generalmente está identificado con el lado objetivo, con lo que se conoce, lo que se recuerda, lo que aconteció, con lo que se quiere o no se quisiera volver a vivir.

“Cuando se accede al sentir corporal, uno se acerca a lo que está vivo, a la vida, a lo que -es-. Esto tiene su propio movimiento autónomo, único, incierto, nuevo, impredecible y ahí radica su belleza y misterio.

Dejar que el sentir del sentir del cuerpo sea y se mueva por sí mismo es la aproximación más sencilla que he encontrado hasta ahora para sintetizar lo que entiendo y siento que es el Focusing". (Hernández, 2011)